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Entrenamiento

Entrenamiento de velocidad: mejora tu técnica de running


Los ejercicios de velocidad no son solo para los atletas de pista. Hemos hablado con Kerry Dixon, entrenadora de velocidad y exatleta de 400 m vallas, para comprender cómo cualquier runner puede beneficiarse del entrenamiento y la técnica de velocidad. Aprender los fundamentos de la mecánica de la velocidad puede ayudar a los corredores de todos los niveles a desarrollar una mejor coordinación, ritmo, postura y generación de fuerza, lo que les permitirá correr de forma más eficiente cuando más importa.

Para explicar los beneficios del entrenamiento y la mecánica de los ejercicios de velocidad, Kerry ha escrito este artículo y lo ha compartido con nosotros para incluirlo en la sección de Consejos de Experto de nuestro blog de SportsShoes.



Te presentamos a Kerry Dixon: de vallista de élite a entrenadora de velocidad

Empecé en el atletismo a los 14 años como especialista en salto de altura, antes de pasar a los 400 metros vallas. Durante 15 años, entrené y competí por toda Europa y Norteamérica, con el objetivo de formar parte de la selección británica y convertirme en atleta olímpica.

Entrené junto a atletas olímpicos de alto nivel, y lo di todo por mi sueño. Aunque nunca llegué a formar parte del equipo, lo que sí adquirí fueron la experiencia con entrenamientos de velocidad, técnica y los fundamentos que han marcado mi forma de moverme y de pensar a la hora de correr.

Más tarde me formé como entrenadora personal de nivel 3 y entrenadora de atletismo, y empecé mi andadura enseñando a otros corredores los fundamentos de competición para ayudarles a mejorar y a disfrutar de este deporte.



Ideas erróneas habituales entre corredores de fondo

Algunos de los errores más comunes que se observan entre runners de fondo son los siguientes:

"Los ejercicios de velocidad son solo para runners de élite"

Los ejercicios son para cualquier corredor, ya que enseñan al cuerpo a moverse de forma más eficiente, con una mecánica y una técnica mejoradas. Esto se traduce en un menor gasto de energía, lo que permite a los corredores mantener el ritmo y la velocidad en distancias más largas y cuando empiezan a estár cansados.

"Correr más kilómetros es la única forma de mejorar"

Si tu movimiento no es eficiente, limitarte a correr más kilómetros puede reforzar los malos hábitos. Dedicar un poco de tiempo cada semana, de forma constante, a realizar ejercicios específicos y a correr a mayor velocidad puede ayudarte a desarrollar mejores patrones de movimiento y a que tu carrera resulte más firme y controlada.

"Las carreras de velocidad son solo para deportistas jóvenes o de élite"

No hace falta tener experiencia en atletismo para sacar partido de la mecánica del sprint ni para ser el mejor runner del mundo. Aprender los fundamentos de la mecánica del sprint consiste en mejorar la forma de moverse, más que en intentar convertirse en un experto en velocidad.

Tanto si corres una carrera de 5 km como una maratón, el objetivo sigue siendo moverte de forma eficiente a tu ritmo de carrera y mantener esa eficiencia a medida que va aumentando la fatiga.


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Por qué la mecánica en running de velocidad es importante para todos los corredores

Muchos runners asocian el sprint con los atletas que corren a toda velocidad en pista, pero la mecánica del sprint también puede enseñar a los corredores de fondo a coordinar sus movimientos de forma más eficiente, mejorando la calidad y el ritmo de su zancada.

Los ejercicios y entrenamientos se pueden adaptar a tu experiencia, fase de entrenamiento y distancia elegida.

El sprint te enseña a desarrollar tu técnica de carrera y, cuando esto se aplica a tu forma de correr, te permite correr más rápido y poder llegar más lejos, manteniendo el ritmo hasta la línea de meta.


Mayor eficiencia cuando corres

La clave para correr cualquier distancia es minimizar la fatiga y moverse de forma eficiente.

El objetivo es gastar menos energía al mismo ritmo, lo que te permite correr más lejos o más rápido sin tener que esforzarte más.

Practicar movimientos eficaces puede ayudarte a desarrollar la coordinación y el control necesarios para mantener la técnica de carrera a medida que va apareciendo la fatiga.

Mayor potencia y fuerza en la parte inferior del cuerpo

Los ejercicios de velocidad ayudan a desarrollar los músculos responsables de ejercer fuerza sobre el suelo. Una mayor fuerza se traduce en un impulso más potente en cada zancada, lo que a su vez puede traducirse en un ritmo y una cadencia más potentes.

Como efecto secundario, el nivel de forma física también puede mejorar al entrenar a una intensidad ligeramente superior durante un breve periodo de tiempo.

Mayor coordinación y velocidad

Los ejercicios de velocidad ayudan a desarrollar la coordinación entre brazos, piernas y tronco, lo que hace que los movimientos sean más fluidos y naturales.

La repetición es fundamental para adquirir esta habilidad y desarrollar memoria muscular.

Postura y conciencia corporal

Running es una actividad que funciona mejor cuando estás relajado.

Analizar los fundamentos del sprint te enseña a estar en sintonía con tu cuerpo y con la forma en que se mueve. Unas sencillas indicaciones ayudan a los corredores a tomar conciencia de su postura.

Fomentar un movimiento más fuerte y estable

El entrenamiento de velocidad puede formar parte de un programa más amplio de fuerza y acondicionamiento físico, que incluya ejercicios técnicos, ejercicios con el propio peso corporal, levantamiento de pesas y ejercicios pliométricos.

Estas actividades pueden ayudar a cualquier runner a ganar fuerza y a soportar mejor el impacto que se produce al correr. Los ejercicios técnicos también enseñan a los corredores a distribuir ese impacto y la carga por todo el cuerpo y a responder a las diferentes exigencias de carrera.

No existe ningún método que pueda prevenir las lesiones por completo, pero desarrollar la fuerza, la coordinación y la eficiencia en el movimiento puede constituir una parte importante de un programa de entrenamiento completo.



Antes de correr a toda velocidad es importante un calentamiento adecuado

El calentamiento es tan importante como las propias series de entrenamiento. Aumenta gradualmente la frecuencia cardíaca, prepara los músculos y las articulaciones, y da tiempo al sistema nervioso para adaptarse al ritmo de movimiento.

Más allá de la preparación física, es una oportunidad para desglosar el movimiento en carrera: ralentizarlo para practicar las posturas clave, aprender y aplicar la técnica y, a continuación, ir recuperarando la velocidad de forma gradual.

Piensa en el calentamiento como una parte fundamental de la sesión principal, no como algo que hay que hacer a toda prisa. Cuanto mejor prepares tu cuerpo, mejor te moverás cuando más lo necesites.


Ejercicios de activación de los glúteos con banda elástica

La activación de los glúteos es una parte esencial de un buen calentamiento. Los glúteos son uno de los grupos musculares más potentes que intervienen en el running, pero a menudo se encuentran poco activos, sobre todo si has pasado la mayor parte del día sentado frente a un escritorio.

El uso de bandas elásticas de resistencia ayuda a activar los glúteos antes de correr, lo que favorece una mayor estabilidad de la cadera, una mejor generación de fuerza y un mayor control en cada zancada.

Cuando los glúteos funcionan de forma eficiente, es menos probable que otros músculos tengan que compensar en exceso.

Movilidad dinámica y running con obstáculos

La movilidad dinámica prepara tu cuerpo para moverse a través de los rangos de movimiento que realmente utilizarás al correr.

También me gusta incorporar ejercicios de movilidad con vallas para mejorar el movimiento en la zona de las caderas, al tiempo que se fomenta el equilibrio, la coordinación y el control.

Tener una buena movilidad en las caderas ayuda al cuerpo a alcanzar más fácilmente una mejor zancada y cadencia, incluso en carreras más largas.

Las carreras de velocidad requieren que tu cuerpo se mueva rápidamente a lo largo de todo el rango de movimiento, por lo que es importante preparar las articulaciones y los músculos antes de exigirles que trabajen a velocidades más altas.

Entrenamiento de velocidad

Los ejercicios de velocidad son el punto de partida para reforzar los patrones de movimiento correctos antes de empezar a practicar running de velocidad.

En lugar de lanzarnos directamente a correr a toda velocidad, estos ejercicios te permiten ralentizar el ritmo y centrarte en la postura, coordinación, ritmo y colocación de los pies.

A menudo empezamos con variaciones de la marcha antes de pasar a versiones más dinámicas a medida que mejoran la confianza y la coordinación.

Piensa en los ejercicios de velocidad como una oportunidad para practicar una buena técnica antes de ponerla en práctica.

Ejercicios pliométricos

Los ejercicios pliométricos ayudan a preparar el cuerpo para generar y absorber fuerza rápidamente.

Ejercicios sencillos como los saltos pogo, los saltitos o las zancadas ayudan a activar la parte inferior de las piernas y a mejorar la elasticidad necesaria para correr de forma eficiente. Además, favorecen que el tiempo de contacto con el suelo sea más breve y ayudan a preparar los músculos y los tendones para las exigencias de las carreras de velocidad o el impacto repetido de las carreras de larga distancia.

Aceleraciones progresivas

La última fase del calentamiento consiste en ir aumentando la velocidad de forma gradual.

En lugar de lanzarte directamente a un sprint a toda velocidad, empieza con aceleraciones controladas, aumentando el ritmo en cada repetición.

Esto le da tiempo a tu cuerpo para adaptarse a movimientos más rápidos, prepara tu sistema nervioso y te ayuda a estar listo para las exigencias de tu sesión principal de velocidad.



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Los ejercicios de velocidad que todo runner debería aprender

Los ejercicios de velocidad son, sencillamente, ejercicios de movimiento que desglosan un sprint en componentes individuales, lo que te permite centrarte en un elemento de tu técnica cada vez antes de volver a combinarlo todo.

Tanto si corres un sprint de 100 m como si te estás entrenando para tu próxima maratón, sigues exigiendo a tu cuerpo que realice un movimiento eficiente con cada zancada.

Piensa en los ejercicios de velocidad como una forma de desarrollar la memoria muscular. Cuanto más veces practiques buenos patrones de movimiento, más naturalmente formarán parte de tu forma de correr.

Estos son los tres ejercicios que recomiendo que todo runner debería aprender.



Levantamiento de rodillas

Las elevaciones de rodillas son una excelente forma de iniciarse en la mecánica del entrenamiento de velocidad, ya que fomentan una buena postura, ritmo y coordinación, al tiempo que favorecen la elevación de las rodillas y una cadencia rápida.

No se trata solo de levantar las rodillas lo más alto posible. La clave está en mantener la espalda erguida y un ritmo rápido y controlado.


Aspectos clave:

Postura: mantén la espalda recta desde las caderas y evita inclinarte hacia atrás.

Impulso de la rodilla: levanta la rodilla de forma natural sin forzar el movimiento. Piensa en impulsar la rodilla hacia arriba mientras empujas contra el suelo.

Ritmo: piensa en dar pasos rápidos y controlados, en lugar de apresurarte. Mueve los brazos con energía, ya que cuanto más rápido se muevan, más se levantarán las piernas y te seguirán.


A-Skips o ejercicio de técnica de carrera

Los saltos tipo A fomentan la coordinación entre brazos y piernas, al tiempo que refuerzan una buena postura, mejor sincronización y una óptima colocación de los pies.

Aunque al principio pueden resultar un poco incómodos, son uno de los mejores ejercicios para desarrollar una mecánica de carrera eficaz.


Aspectos clave:

Sincronización: deja que tus brazos y piernas trabajen juntos, creando un salto de forma natural.

Coordinación: mantente relajado y evita pensar demasiado en cada movimiento. Deja que tus brazos guíen tus manos hasta la altura de la vista y de vuelta a los bolsillos.

Aplicación de fuerza: intenta apoyar el pie de nuevo debajo de las caderas en lugar de estirarlo hacia delante, para evitar crear el hábito de dar zancadas demasiado largas al correr.


Dribblings de tobillo bajo o ejercicios de braceo y frecuencia de piernas a la altura del tobillo

Los regates a la altura del tobillo enseñan a los runners uno de los conceptos más importantes del atletismo: un contacto rápido y eficaz con el suelo, manteniendo al mismo tiempo zancadas cortas y controladas.


Aspectos clave:

Contacto con el suelo: intenta que el momento en el que toques el suelo sea ligero y rápido, realizando un movimiento cíclico con el tobillo a baja altura y manteniendo siempre el movimiento controlado en todo momento.

Colocación del pie: haz contacto con el suelo debajo de tu centro de gravedad favoreciendo una zancada óptima.

Postura: mantén la espalda erguida y evita inclinar el tronco hacia atrás desde las caderas. Mantén el pecho erguido y la mirada al frente. Fijar la mirada en el horizonte ayuda al cuerpo a mantenerse derecho.


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Los aspectos fundamentales del entrenamiento de velocidad que todo runner debería conocer

La mecánica del sprint puede parecer algo técnico, pero no es más que la base de una carrera eficiente.

Tanto si estás haciendo un sprint, corriendo una carrera de 5 km o entrenando para una maratón, todos los corredores se basan en los mismos patrones de movimiento fundamentales y en la eficiencia con la que los utilizan.

Cuando la postura, el movimiento de los brazos y la colocación de los pies trabajan en armonía, correr resulta más fluido, más controlado y, a menudo, más eficaz.

En lugar de intentar cambiarlo todo de golpe, una buena forma de empezar es centrarte en dominar estos principios clave de uno en uno durante tus sesiones de entrenamiento.

El objetivo no es parecer un experto en velocidad, sino moverte más y de forma más eficiente.

Pequeñas mejoras en tu mecánica pueden marcar la diferencia, independientemente de la distancia que corras.


Postura

Una buena postura es la base para correr de forma eficaz.

Intenta correr con la espalda recta, manteniendo las caderas erguidas y con una ligera inclinación hacia delante desde los tobillos, no desde la cintura.

Evita inclinar el cuerpo hacia atrás al dar cada zancada o encorvarte por la parte superior del cuerpo, ya que esto puede dificultar la generación de fuerza y el mantenimiento de una buena cadencia, ritmo y forma al correr.

Aspectos clave:

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ ‎Mantén la espalda recta desde las caderas.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ ‎Mantén el pecho abierto y la mirada fija en el horizonte.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Inclínate desde los tobillos, no desde la cintura.



Movimiento de los brazos

Los brazos desempeñan un papel mucho más importante en carrera de lo que pensamos.

Un movimiento de brazos fuerte y relajado ayuda a crear ritmo, a mantener el equilibrio y a mejorar el movimiento de las piernas.

Si los brazos se tensan o se balancean excesivamente a lo largo del cuerpo, esto puede alterar tu técnica de carrera, consumir una energía valiosa y aumentar la fatiga al correr.

Aspectos clave:

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ Mueve los brazos hacia delante y hacia atrás, no en sentido transversal al cuerpo.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ ‎Mantén los hombros relajados.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ ‎Deja que tus brazos te ayuden a marcar el ritmo de la carrera y las piernas te seguirán.


Movimiento de las rodillas

Una buena flexión de rodilla consiste en generar suficiente impulso para dar una buena zancada, al tiempo que mantienes el ritmo y el control.

Debe resultar un movimiento de rodilla natural, sin parecer exagerado.


Aspectos clave:

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ ‎Levanta la rodilla con determinación, no con fuerza.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ ‎Mantén el ritmo durante todo el movimiento.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Deja que la rodilla impulse de forma natural tu zancada.


Contacto de los pies con el suelo

El impacto del pie es uno de los aspectos más malinterpretados del running.

A menudo se debate mucho sobre si se debe apoyar primero la puntera, el talón, pero la realidad es que no existe un impacto perfecto para cada corredor.

El lugar donde el pie toca el suelo suele verse influido por factores como la velocidad de carrera, cadencia y biomecánica individual.

En lugar de intentar forzar el aterrizaje sobre la puntera o evitar por completo el talón, es más importante pensar en dónde toca el suelo el pie en relación con el cuerpo.

Por lo general, la mayoría de los runners, salvo en el caso de los sprinters, tienden a hacer contacto con el suelo sobre la parte media del pie o el talón.

Si el pie se adelanta demasiado respecto al cuerpo, puede contribuir a que se generen mayores fuerzas de frenado al tocar el suelo. Céntrate en mantener una buena postura y en intentar apoyar el pie debajo o cerca de tu centro de gravedad.

En muchos casos, mejorar la postura, la cadencia y la mecánica general en carrera, te llevará de forma natural a un apoyo del pie más firme y eficiente sin que tengas que pensar conscientemente en ello.


Aspectos clave:

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ ‎Evita estirarte demasiado hacia delante.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ ‎No te obligues a seguir un patrón concreto de apoyo para los pies.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ ‎Deja que una buena postura y una mecánica adecuada guíen el apoyo del pie, en lugar de forzar un patrón concreto.



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Errores habituales que cometen los runners al entrenar con velocidad

Incluso los corredores de fondo con experiencia pueden tener dificultades al introducir el entrenamiento de velocidad. Puede resultar increíblemente beneficioso, pero también es el momento en el que muchos corredores empiezan a darle demasiadas vueltas a su técnica.

A menudo veo runners que se esfuerzan tanto por correr a toda velocidad que abandonan los patrones de movimiento naturales y eficientes que han practicado en sus ejercicios. En lugar de dejar que una buena mecánica genere velocidad, intentan conseguirla a toda costa.

Los ejercicios de velocidad están diseñados para reforzar la misma postura firme, el mismo ritmo y la misma coordinación que ya has desarrollado. A medida que aumenta el ritmo, tu técnica debe mantenerse constante.

A continuación presentamos algunos de los errores más comunes que observo y cómo evitarlos.


Zancadas demasiado largas

Uno de los errores más comunes que veo es que los corredores extienden el pie demasiado por delante del cuerpo en cada zancada.

Esto puede generar una fuerza de frenado cada vez que el pie toca el suelo, lo que dificulta mantener el impulso y aumenta la cantidad de energía necesaria para correr, lo que provoca una fatiga más rápida.

En lugar de pensar en estirarte hacia delante, concéntrate en ejercer fuerza sobre el suelo y deja que la longitud de la zancada se produzca de forma natural.


Aspectos clave:

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Un contacto con el suelo más natural, estando más cerca de tu centro de gravedad.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Empuja el suelo con fuerza en lugar de estirarte hacia delante.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Mantén una cadencia fluida y constante.



Mirar hacia abajo y perder la postura

Donde va la cabeza, el cuerpo va detrás.

Mirar hacia los pies puede hacer que el pecho y las caderas se hundan, lo que dificulta mantener una mecánica de carrera eficaz.

En su lugar, mantén la mirada fija en el horizonte, de esta forma conseguirás mantener una postura erguida y relajada.


Aspectos clave:

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Mira hacia delante.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Mantén la espalda recta desde las caderas.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Inclínate desde los tobillos, no desde la cintura.



Olvidar que los brazos y las piernas trabajan juntos

Algo que veo constantemente es que los runners tratan los brazos y las piernas como dos movimientos independientes.

En realidad, los brazos ayudan a crear ritmo, equilibrio y sincronización. Si los brazos dejan de funcionar de forma eficiente, las piernas suelen seguir el ejemplo.

Tanto si estás realizando ejercicios de velocidad como si corres lo más rápido que puedas, piensa en todo tu cuerpo como un sistema único y conectado, en lugar de centrarte en una sola parte del cuerpo.

Un ejemplo habitual es dejar que los brazos se balanceen a lo largo del cuerpo en lugar de impulsarlos hacia delante y hacia atrás, lo que puede provocar una rotación innecesaria y hacer que la carrera sea menos eficiente.


Aspectos clave:

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Mueve los brazos hacia delante y hacia atrás.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Deja que los brazos te ayuden a marcar el ritmo.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Piensa en tu cuerpo como un sistema único y conectado.



Correr con demasiada tensión

Uno de los errores más comunes es pensar que correr a toda velocidad significa esforzarse al máximo.

En realidad, los runners más rápidos y eficientes suelen ser los que están más relajados.

Mantener la tensión en los hombros, mandíbula o manos supone un desperdicio de energía y dificulta moverse con libertad.

Esta es otra habilidad clave que te enseñan los ejercicios de velocidad: cómo generar potencia y mantenerte relajado y controlado.

Mantén la potencia donde sea necesario, pero relaja el resto del cuerpo.


Aspectos clave:

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Relaja los hombros.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Mantén las manos y los dedos relajados.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Respira con naturalidad para evitar tensiones innecesarias.



Pliometría: desarrollo de la potencia y elasticidad

Los ejercicios pliométricos son otra herramienta útil para desarrollar potencia, coordinación y la capacidad de generar y absorber fuerza rápidamente.

En su versión más sencilla, los ejercicios pliométricos enseñan al cuerpo a absorber la fuerza cuando entra en contacto con el suelo y, a continuación, devolverla de forma eficiente al impulsarse desde el suelo.

Esto ayuda a mejorar el impulso en la zancada, reduce el tiempo de contacto con el suelo y puede hacer que la carrera resulte más liviana.

Si eres nuevo en los ejercicios pliométricos, empieza con ejercicios sencillos antes de pasar a variantes más avanzadas.

Correr de forma óptima va más allá de simplemente recorrer más kilómetros. Dedicar un poco de tiempo cada semana a mejorar tu movimiento, fuerza y coordinación puede hacer que cada carrera resulte más eficiente.

Simplemente empieza por lo básico, sé constante y céntrate en moverte bien antes de correr más rápido.



Pogos

Los pogos son uno de mis ejercicios pliométricos iniciales favoritos porque son sencillos, eficaces y adecuados para la mayoría de los corredores.

El objetivo es realizar contactos rápidos y reactivos con el suelo, manteniendo el cuerpo erguido en todo momento.


Aspectos clave:

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Mantén una postura erguida.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Pasa el menor tiempo posible en el suelo.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Deja que el movimiento provenga de los tobillos en lugar de doblar mucho las rodillas.



Límites

Los saltos ayudan a desarrollar la potencia de la parte inferior del cuerpo, al tiempo que animan a los corredores a ejercer fuerza sobre el suelo y avanzar con determinación.

Empieza con saltos más cortos y controlados antes de pasar a distancias mayores e introducir diferentes variaciones.


Aspectos clave:

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Impulsa hacia delante en lugar de hacia arriba.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Mantén el ritmo y el control.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Un contacto con el suelo más suave y con buen equilibrio.



Fuerza y estabilidad en una sola pierna

Correr consiste, en esencia, en una serie de movimientos con una sola pierna, por lo que desarrollar la fuerza y la estabilidad en una sola pierna resulta sumamente útil.

Ejercicios como las sentadillas en una pierna, los step-ups y los peso muerto rumanos en una pierna ayudan a mejorar el equilibrio, la estabilidad de la cadera y el control, creando una base más sólida para el running.


Aspectos clave:

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Mantén un equilibrio durante todo el movimiento.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Mantén las caderas estables.

‎ ‎ ‎ ‎ ‎●‎ ‎ ‎ Da prioridad al control antes de aumentar la carga.



Reflexión final

No hace falta ser un sprinter experimentado para beneficiarse de la mecánica de los entrenamientos de velocidad.

Tanto si te estás entrenando para una carrera de 5 km, una media maratón o una maratón, cualquier runner puede beneficiarse de mejorar su coordinación, postura, ritmo, fuerza y control.

El objetivo no es convertir a los corredores de fondo en expertos en velocidad, sino ayudarles a comprender cómo se mueve su cuerpo, practicar patrones de movimiento eficientes y, en última instancia, aprovechar mejor cada zancada.

Los fundamentos de la mecánica del sprint consisten, en definitiva, en mejorar la forma de moverse, y eso es algo de lo que cualquier corredor puede beneficiarse, independientemente de la experiencia que tenga.




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